Wi-Fi: los riesgos de seguridad que no vemos

ESET analiza cómo las redes Wi-Fi, públicas y hogareñas, se transformaron en uno de los puntos más sensibles de la seguridad actual, y explica a qué se puede estar expuesto y qué medidas tomar para no comprometer los dispositivos y datos personales.
Wi-Fi es como el aire en Internet, está en todas partes y notamos su importancia solamente cuando no funciona. Toda nuestra vida digital pasa por esa vía por la que viajan datos personales y bancarios, contraseñas, documentos y archivos. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, advierte que el problema radica en que una red Wi-Fi insegura puede exponer toda esa información crítica y sensible, como también ocasionar otro tipo de incidentes o ataques. De hecho, se puede estar más expuesto de lo que se cree al utilizar una red Wi-Fi, sea hogareña o pública, sea por una mala configuración, una contraseña débil o un router desactualizado.
Uno de los mitos más peligrosos en materia de ciberseguridad es creer que una red Wi-Fi hogareña es segura simplemente por ser privada. Estas redes suelen tener defensas débiles, y si los ciberatacantes logran comprometerlas, pueden acceder a información confidencial y sensible como contraseñas, datos bancarios y documentos personales.
ESET analiza los riesgos a los que se puede estar expuesto al conectarse a una red Wi-Fi hogareña si no se toman las precauciones necesarias:
- Contraseñas débiles: una red WiFi doméstica es tan fuerte como la contraseña que se elija. Entonces, si se deja la contraseña de fábrica o se utiliza una clave corta, predecible o reciclada (por ejemplo “123456”), una red puede ser vulnerada fácilmente por un ciberatacante. Las consecuencias son que un actor malicioso puede explorar los dispositivos, acceder a información, capturar tráfico o realizar ataques más sofisticados sin que se lo note.
- Router inseguro: el router es el motor de una red, si un ciberatacante logra vulnerarlo, básicamente controlará todo. Si accede al router, no necesitará hackear cada dispositivo individualmente. Al punto que puede modificar cómo funciona la red, y si por ejemplo se escribe la dirección del banco, puede redirigir a un sitio apócrifo sin notarlo. Por otro lado, si el firmware del router está desactualizado, los atacantes pueden explotar vulnerabilidades conocidas y así tomar el control remoto.
- Dispositivos inteligentes inseguros: las cámaras, smarts TV, relojes y heladeras pueden ser vulnerables, y así oficiar como puerta de entrada para un ciberatacante, que luego podrá moverse dentro de la red con total libertad.
- No prestar atención a la privacidad y configuración de la red: por una red Wi-Fi hogareña circula un gran volumen de información sensible, si está mal protegida o configurada, todo ese caudal puede quedar expuesto a terceros. ESET sostiene que muchos usuarios mantienen configuraciones inseguras sin saberlo: desde carpetas compartidas abiertas, la administración remota habilitada o la posibilidad de ver los dispositivos para cualquier equipo conectado a la red. Eso facilita los accesos indebidos y las filtraciones de información.
Ante este escenario, saber qué hacer para proteger una red Wi-Fi hogareña es clave. Estas son algunas acciones concretas que según ESET se pueden realizar de inmediato para potenciar la seguridad digital:
- Actualizar el software periódicamente: las actualizaciones representan una de las herramientas más efectivas para potenciar la seguridad de una red, ya que incluyen parches y correcciones para amenazas y vulnerabilidades.
- Cambiar contraseñas y nombres de usuario predeterminados: la gran mayoría de los dispositivos de red vienen configurados con claves de acceso de administrador, muchas de las cuales son débiles y hasta están disponibles en internet. Por eso es fundamental cambiar esas credenciales de inmediato, y elegir contraseñas únicas y robustas.
- Ajustar las configuraciones de fábrica: debido a que muchos productos de software y hardware ya vienen seteados con configuraciones predeterminadas débiles y/o permisivas, no ajustarlas puede abrir la puerta a posibles ataques. Dedicarle unos minutos para revisar opciones de seguridad, cambiar contraseñas predeterminadas y desactivar funciones innecesarias. Así podrás reducir significativamente los riesgos de sufrir accesos no autorizados o ataques digitales. Un ejemplo: desactivar la administración remota, con el fin de evitar que personas no autorizadas (como los actores maliciosos) puedan acceder a la configuración del router.
- Eliminar servicios y software que no utilizas: este paso es clave para reducir la superficie de ataque, debido a que esos servicios y software pueden ser vulnerados por un ciberatacante y así acceder a la red.
Fuera de las redes del hogar también hay peligro. Aeropuertos, hoteles, bares, restaurantes, centros comerciales, espacios de coworking, plazas, bibliotecas: son muchos los espacios que cuentan con redes Wi-Fi públicas. ESET comenta que son diversos los riesgos a los que se está expuesto al utilizarlas:
- Ataque “Man in the Middle”: traducido como “Hombre en el medio”, este ataque refiere a la presencia de un ciberatacante entre la víctima y el sitio que visita, pudiendo acceder así a todos datos que viajan por la red. Este tipo de ataque suele ser muy efectivo y difícil de detectar, ya que la información es interceptada mientras viaja entre el dispositivo de usuario y el router.
- Realizar una transacción en línea: son muchos los usuarios que siguen realizando compras y transferencias online, conectados a la red Wi-Fi de algún café, hotel o aeropuerto. El uso de una red pública siempre representará un riesgo para realizar cualquier acción que involucre algún dato privado, porque no sabemos si alguien está interceptando el tráfico.
- Falsos puntos de acceso: cada vez es más común que algunas redes Wi-Fi en sitios públicos no cuenten con ninguna barrera de seguridad. Por ejemplo, es normal detectar una red con el nombre del lugar en el que nos encontramos, pero que no pida ninguna contraseña para conectarse. En estos casos, ESET recomienda no conectarse a redes sin clave porque puede estar siendo clonada por un ciberatacante (crea una red con el mismo nombre) y así usarla como un señuelo para acceder a dispositivos y datos sensibles de las personas que se conecten a ella.
- Router vulnerado: sin una mínima protección básica, un router puede convertirse en una puerta de entrada para que un ciberatacante pueda acceder a cualquier dispositivo conectado. Si bien las compañías fabricantes lanzan parches de seguridad para las vulnerabilidades de sus routers, muchos usuarios no realizan las actualizaciones correspondientes, dejándolos a merced de los actores maliciosos.
Teniendo claros los riesgos a los que puedes exponerte, es importante conocer qué acciones concretas puedes realizar para conectarte a una red Wi-Fi pública de manera segura: Mantener las actualizaciones al día, mantener actualizado tanto el sistema operativo como todas las aplicaciones del sistema, aplicando cada uno de los parches de seguridad que lanzan los fabricantes, tener precaución respecto de las acciones a realizar desde estas conexiones, ingresar solo a sitios que no requieran credenciales ni información personal y deshabilitar aquellos servicios de homebanking, cuentas de correo electrónico, redes sociales y demás aplicaciones que requieran usuario y contraseña para establecer la conexión, configurar el dispositivo para que pregunte antes de conectarse, configurarlo para que notifique antes de conectarse a la red del sitio que se está por visitar, contar con una solución de seguridad, es un gran paso para la seguridad digital el tener la última versión de ese producto descargada, con el objetivo de que todas sus funcionalidades estén al día para evitar el ingreso de aplicaciones no deseadas.
“En el caso de las soluciones de ESET, bloquean conexiones sospechosas e intentos de acceso no autorizados al dispositivo cuando te conectas a redes públicas, detectan y bloquean tráfico malicioso o comportamientos sospechosos, como también configuraciones inseguras o vulnerabilidades en routers y dispositivos conectados.”, comenta Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.



