Omada integra ciberseguridad en sus redes para reducir la vulnerabilidad de las Pymes

Las funciones de ciberseguridad integradas en las soluciones de red Omada permiten a las PyMEs establecer un primer nivel de protección sin costos adicionales de licenciamiento
La ciberseguridad se ha convertido en una necesidad para empresas de todos los tamaños, especialmente ante un escenario en el que las amenazas continúan evolucionando y la inteligencia artificial está permitiendo a los ciberdelincuentes desarrollar ataques más rápidos y sofisticados.
De acuerdo con el Data Breach Investigations Report 2026 deVerizon, el ransomware estuvo presente en el 48% de las brechas de seguridad analizadas, mientras que Microsoft advierte que la IA está reduciendo los tiempos y costos necesarios para ejecutar ataques. Frente a este panorama, las pequeñas y medianas empresas enfrentan un desafío particular, necesitan fortalecer su protección, pero sus prioridades de inversión suelen concentrarse en mantener operando el negocio, generar ingresos y asegurar su crecimiento.
En este contexto, Omada, la marca de TP-Link especializada en soluciones de redes empresariales, apuesta por la integración de funciones de ciberseguridad en sus soluciones de conectividad, de manera que las PyMEs puedan establecer un primer nivel de protección desde la adquisición de su infraestructura de red, sin necesidad de contratar licencias adicionales para estas capacidades. La propuesta responde a una realidad del segmento, ya que antes de invertir en herramientas especializadas de ciberseguridad, muchas empresas necesitan garantizar que sus empleados puedan acceder a internet, consultar bases de datos, utilizar aplicaciones administrativas, realizar transacciones o participar en videoconferencias. Sin una red empresarial confiable, gran parte de estas actividades simplemente no podría realizarse.
Para Alejandro Aldama, Presales Manager B2B en TP-Link México, esta necesidad de conectividad representa también una oportunidad para incorporar la seguridad desde el diseño de la infraestructura. Una red empresarial no solamente debe garantizar velocidad, cobertura y disponibilidad, también necesita establecer controles sobre quién puede conectarse, a qué recursos tiene acceso y cómo se comunica con los diferentes sistemas de la organización.
«Una PyME muchas veces prefiere invertir en lo que necesita para operar su negocio antes que destinar presupuesto a soluciones especializadas de ciberseguridad. Sin embargo, cuando adquiere infraestructura de red empresarial Omada, puede contar con funciones de protección que le permiten establecer una primera base de seguridad sin realizar una inversión adicional», explicó.
Esta protección comienza desde la arquitectura de la red, por ejemplo, en los entornos inalámbricos, el protocolo WPA3 fortalece la autenticación y el cifrado de las comunicaciones, mientras que tecnologías como RADIUS permiten administrar credenciales individuales para controlar el acceso de los usuarios. A nivel de switching, la segmentación mediante redes virtuales (VLAN) y las listas de control de acceso (ACL) permiten separar los dispositivos y restringir la comunicación entre diferentes áreas. De esta manera, una empresa puede ofrecer conexión Wi-Fi a sus visitantes sin permitirles acceder a servidores, equipos administrativos o sistemas de videovigilancia, reduciendo las posibilidades de que un dispositivo no autorizado alcance recursos sensibles.
A estas capacidades se suman las funciones de seguridad incorporadas en diversos gateways de Omada, como la inspección profunda de paquetes (DPI), que permite identificar las aplicaciones que utilizan la red; el control de aplicaciones y filtrado de URL, para restringir el acceso a determinados servicios y sitios web; así como los sistemas de detección y prevención de intrusiones (IDS/IPS), que analizan patrones de tráfico para identificar y bloquear ciertas actividades sospechosas.
En las soluciones Omada que incorporan estas capacidades, las herramientas de ciberseguridad están disponibles sin necesidad de contratar licencias adicionales, lo que permite a las PyMEs complementar su inversión en conectividad con mecanismos de protección que normalmente no forman parte de sus prioridades iniciales. “Es importante señalar que, aun cuando diversas soluciones Omada cuentan con estas funciones de ciberseguridad integradas, muchas empresas no las tienen habilitadas. Por ello, es fundamental revisar la configuración de los dispositivos y activarlas para aprovechar todos sus beneficios”, advirtió Aldama.
Como parte de las recomendaciones para fortalecer la seguridad de las redes empresariales, Alejandro Aldama destaca cinco buenas prácticas que las PyMEs pueden implementar aprovechando las capacidades de su infraestructura de conectividad:
- Fortalecer la seguridad de las conexiones Wi-Fi. Habilitar el protocolo WPA3 cuando los dispositivos sean compatibles y utilizar mecanismos de autenticación individual para controlar quién puede conectarse a la red corporativa.
- Separar las redes de invitados de las corporativas. Configurar accesos inalámbricos independientes para visitantes, evitando que puedan comunicarse con servidores, sistemas administrativos u otros recursos internos.
- Segmentar la infraestructura mediante VLAN. Separar los dispositivos y áreas de trabajo, utilizando listas de control de acceso (ACL) para permitir únicamente las comunicaciones necesarias entre los diferentes segmentos.
- Activar las funciones de seguridad del gateway. Aprovechar las herramientas disponibles de inspección de tráfico (DPI), control de aplicaciones, filtrado de URL y detección y prevención de intrusiones (IDS/IPS), de acuerdo con las capacidades de cada equipo.
- Proteger las comunicaciones entre sucursales. Utilizar conexiones VPN para cifrar la información que se transmite a través de internet cuando distintas ubicaciones necesitan intercambiar datos o acceder a recursos corporativos.
Finalmente, Aldama recordó que estas medidas representan un primer nivel de protección y no sustituyen las herramientas especializadas de ciberseguridad. “Existen soluciones más avanzadas, como los firewalls especializados, con los que nuestra infraestructura puede trabajar de manera conjunta. Lo importante es que las PyMEs conozcan y aprovechen las funciones de seguridad que ya tienen disponibles, porque una red correctamente configurada permite reducir riesgos desde el inicio, incluso cuando todavía no se cuenta con presupuesto para implementar una estrategia de protección más completa”, concluyó.



